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jueves, 11 de septiembre de 2014

EL APARATO RESPIRATORIO



El aparato respiratorio es el encargado de introducir el aire del ambiente a los pulmones con el objeto de oxigenar la sangre y así brindarnos la energía necesaria para el ciclo vital nuestro.

El aparato respiratorio se forma de los siguientes órganos:
La nariz Por la cual penetra el aire de la atmósfera, la boca, que por allí también por la boca entra el aire; la faringe, la laringe, la tráquea, los bronquios, bronquiolos y los alvéolos pulmonares; los pulmones.

La naríz es el conducto de entrada de aire, se divide en dos partes por un tabique y dentro contiene tres pliegues llamados meatos, estos funcionan como filtros ante gérmenes e impurezas que pudieran penetrar.
Por la faringe el aire se dirige a los pulmones; existe una válvula llamada epiglotis, que se mueve de tal forma que si se traga comida la dirige hacia abajo, es decir hacia el estómago, o si se respira dirige el aire hacia los pulmones. Los alveolos son la parte final de los bronquolos donde forman ramajes  y tienen la forma de vesículas hemisféricas, hallandose revestidos de finos vasitos capilares, los cuales cada medio minuto son atravesados por todo el caudal de sangre que el cuerpo contiene, para que esta sea oxigenada o purificada, que viene siendo de unos 5 litros aproximadamente.

Los pulmones están cubiertos por una capa llamada pleura, membrana constituida por dos hojas, una pegada a las costillas y la otra al pulmón.
La acción de la respiración se divide en dos partes: La inspiración, que es la penetración y la expiración, que es la salida del aire.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Electroscopio

El electroscopio es un instrumento que se utiliza para saber si un cuerpo está cargado eléctricamente. 
El electroscopio consiste en una varilla metálica vertical que tiene una esfera en la parte superior y en el extremo opuesto dos láminas de oro o de aluminio muy delgadas.
La varilla está sostenida en la parte superior de una caja de vidrio transparente con un armazón de cobre en contacto con tierra. Al acercar un objeto electrizado a la esfera, la varilla se electriza y las laminillas cargadas con igual signo de electricidad se repelen, separándose, siendo su divergencia una medida de la cantidad de carga que han recibido. La fuerza de repulsión electrostática se equilibra con el peso de las hojas. Si se aleja el objeto de la esfera, las láminas, al perder la polarización, vuelven a su posición normal.
Cuando un electroscopio se carga con un signo conocido, puede determinarse el tipo de carga eléctrica de un objeto aproximándolo a la esfera. Si las laminillas se separan significa que el objeto está cargado con el mismo tipo de carga que el electroscopio. De lo contrario, si se juntan, el objeto y el electroscopio tienen signos opuestos.
Un electroscopio pierde gradualmente su carga debido a la conductividad eléctrica del aire producida por su contenido en iones. Por ello la velocidad con la que se carga un electroscopio en presencia de un campo eléctrico o se descarga puede ser utilizada para medir la densidad de iones en el aire ambiente. Por este motivo, el electroscopio se puede utilizar para medir la radiación de fondo en presencia de materiales radiactivos. El electroscopio de hojuelas de oro fue inventado por William Gilbert en el año 1600.